miércoles , 13 diciembre 2017
Terapia Hormonal

Terapia Hormonal

En algunos casos, el crecimiento y la diseminación a otras partes del cuerpo (metástasis) de algunos tumores de mama aumentan por el efecto de algunas hormonas. Por esta razón, en las mujeres en las que se confirma que el tumor es sensible a la acción de las hormonas, se utilizan tratamientos (terapias hormonales) para reducir la presencia y los niveles de hormonas en el cuerpo, con la intención de impedir o reducir su acción estimuladora del crecimiento sobre las células cancerígenas.

Las terapias hormonales sólo son efectivas en mujeres cuyos tumores contienen células con receptores positivos para hormonas, como los estrógenos (ER+) y/o la progesterona (PR+). Sólo en estos casos, está indicada la terapia hormonal.

La terapia hormonal se puede administrar como único tratamiento después de la cirugía o bien después de quimioterapia.

Las terapias hormonales más utilizadas son de 3 tipos: 

1. Antiestrógenos: Tamoxifeno

Este medicamento se utiliza en pacientes premenopáusicas, es decir que todavía tienen la regla, o en las que mediante un análisis de sangre se comprueba que mantienen unos niveles hormonales altos en la sangre. El tratamiento estándar aceptado es de 5 años.

Los médicos recomiendan y recetan Tamoxifeno para disminuir la recaída local y el riesgo de cáncer en la otra mama. Las pacientes bien informadas pueden valorar y sopesar los aspectos a favor y en contra del tratamiento, para asumir y cumplir adecuadamente las recomendaciones en los casos en los que los beneficios del tratamiento son mayores que los efectos secundarios esperados.

Efectos secundarios del Tamoxifeno:

Los efectos secundarios más frecuentemente observados en las personas que reciben tratamiento con Tamoxifeno son los sofocos, náuseas y vómitos; que pueden ocurrir en 1 de cada 4 personas tratadas.

Básicamente, el Tamoxifeno da alteraciones secundarias a la inhibición de estrógenos, es decir, produce una menopausia: mal humor, alteraciones del sueño, sequedad vaginal, inhibición de la libido.

En los hombres, hasta 30 de cada 100 que reciben tratamiento con Tamoxifeno pueden sentir que su deseo sexual se reduce.

Otros efectos secundarios poco frecuentes, son:

Alteraciones en el endometrio del útero: El Tamoxifeno provoca una acción estimulante sobre el endometrio (capa de células que recubre internamente el útero). En una ecografía ginecológica es muy característico ver que la imagen del endometrio en tratamiento con Tamoxifeno está engrosado.

Todas las mujeres premenopáusicas que toman Tamoxifeno, en realidad deberían dejar de tener la regla, pero a veces no ocurre así. Cualquier mujer tomando Tamoxifeno que presenta una hemorragia, con o sin características de regla, debe consultar con su ginecólogo para descartar patología de endometrio, además de consultar con su oncólogo. No siempre que haya un sangrado debe atribuirse a una patología maligna (en muy pocos casos: 2 de cada 1000 mujeres que usan Tamoxifeno puede desarrollarse un nuevo tumor en el endometrio del útero) sino que puede tratarse de una patología benigna (un pólipo, una hiperplasia).

Problemas en los músculos, huesos y articulaciones: Algunas personas que toman Tamoxifeno sufren dolores o sensación de quemazón en los huesos, especialmente al empezar el tratamiento, si bien estas molestias remiten rápidamente. En pocos casos puede sentirse dolor agudo, temporalmente, en diferentes articulaciones, aunque estos efectos mantenidos en el tiempo sobre las grandes articulaciones no han sido reconocidos como efectos secundarios debidos al uso de este medicamento. El Tamoxifeno no causa osteoporosis, sino todo lo contrario ya que tiene protección sobre la masa ósea.

Oculares: Rara vez pueden ocurrir algunas alteraciones oculares, tales como disminución de la capacidad visual o retinopatía.

2. Inhibidores de la aromatasa (anastrozol, letrozol, exemestano).

Los medicamentos inhibidores de la aromatasa se utilizan en las pacientes menopáusicas.

En la menopausia, los ovarios y las glándulas adrenales que son los principales productores de estrógenos en la premenopausia, sintetizan otras hormonas (andrógenos) que pueden transformarse en estrógenos en localizaciones periféricas (tejido adiposo, piel, músculo e hígado). La aromatasa es la enzima que permite esta transformación. Su inhibición reduce los estrógenos circulantes.

Efectos secundarios de los inhibidores de aromatasa:

Esos medicamentos provocan con más frecuencia cansancio y sensación de molestias o dolor  en los huesos. Lo más importante es el dolorimiento generalizado en las articulaciones.

3. Análogos de la LHRH
 (hormona liberadora de hormona luteinizante): Goserilin.

Otra alternativa para reducir los niveles de estrógenos en sangre de forma reversible, es mediante la administración de terapia hormonal con Goserilin.

Este fármaco se utiliza en pacientes premenopáusicas y actúa sobre una glándula cerebral (hipófisis), impidiendo la acción de la hormona responsable de la formación de estrógenos: el ovario (hormona luteinizante o LH). De este modo se consigue anular, transitoriamente, la fabricación de estrógenos por parte del ovario, haciendo desaparecer las reglas mientras dure el tratamiento.

Goserilin se administra mediante una inyección subcutánea (debajo de la piel) cada 28 días. Hay estudios que han combinado este tratamiento con Tamoxifeno, viendo un beneficio sobre todo en mujeres de menos de 40 años.

Efectos secundarios de Goserilin:

Son frecuentes las sofocaciones y pérdida de la libido y menos frecuentes dolores óseos generalizados, dolor de cabeza, somnolencia, depresión.

Tratamientos combinados

Actualmente se están evaluando protocolos de investigación que combinan estos tratamientos, en espera de que los beneficios sean superiores al uso por separado de cada medicamento y, a su vez, que los efectos adversos sean aceptables por las personas afectadas.

La elección del medicamento apropiado depende sobre todo del estado hormonal, es decir, de si la paciente es menopáusica o no.

Todos los medicamentos pueden provocar efectos secundarios no deseados, que en este caso dependen del tipo de medicamento utilizado.

Otras maneras de reducir los niveles de estrógenos en sangre de forma irreversible son: la cirugía (extirpación de los ovarios), histerectomía o la irradiación ovárica (radioterapia).

En la sección que se expone a continuación, las personas afectadas por cáncer de mama que han sido entrevistadas por nuestro equipo de PyDEsalud, narran sus experiencias con los tratamientos hormonales y describen algunos síntomas y efectos secundarios que estos medicamentos les provocaron. (Más información ver Referencias bibliográficas: Oncoguía de Mama 2008, U.S. Department of Health and Human Services).

Haga clic en las fotografías para ver un vídeo con la experiencia narrada.

NOTA: Si no visualiza correctamente los videos, puede ser debido a que no tiene instalada la última versión del Adobe Flash Player. Si tiene alguna duda puede contactar con nosotros a través del correo electrónico incidencias@pydesalud.com

TERAPIA HORMONAL

En este apartado las personas entrevistadas exponían sus experiencias con la toma de Tamoxifeno, un tipo de terapia hormonal conocida como antiestrógeno.
La mayoría de los participantes había completado el tratamiento con Tamoxifeno y otros se encontraban tomándolo al momento de la entrevista.
Algunas personas, habían tenido que cambiar a otro tipo de terapia hormonal por vía oral o la complementaron con otra medicación en forma de inyección subcutánea (debajo de la piel).
A continuación varias personas entrevistadas contaban por qué se les prescribió Tamoxifeno y los beneficios de esta terapia hormonal.
Una mujer expresaba que inicialmente ella rechazó las tabletas hormonales de Tamoxifeno. Otras participantes nos comentaban las razones por las que ellas no recibieron tratamiento con Tamoxifeno.
Aunque algunas mujeres no habían tenido efectos secundarios con el Tamoxifeno la mayoría experimentó algunos síntomas. Los más comunes fueron el enrojecimiento en la cara, el aumento de la sudoración y alteraciones del sueño. Pocas personas nos indicaban que habían ganado peso mientras estaban tomando Tamoxifeno, aunque no es un efecto secundario probado científicamente. Es más frecuente que las personas tratadas reduzcan su peso.
Otras sufrieron náusea o indigestión y problemas en la piel.
Algunas pacientes experimentaron insomnio y cambios de humor. Es importante tener en cuenta que los cambios de humor pueden ser producidos o aumentados, además, tanto por razones de tipo psicológico relacionadas con la enfermedad, como por otros factores individuales, familiares, laborales, etc.
Otras mujeres entrevistadas tuvieron dolor en las articulaciones y huesos. En algunos casos, las molestias articulares son transitorias y aparecen en el inicio del tratamiento, desapareciendo posteriormente. Los efectos mantenidos en el tiempo sobre las grandes articulaciones no han sido reconocidos como efectos secundarios debidos al uso de este medicamento.
Algunas personas entrevistadas recibieron primero tratamiento con Tamoxifeno y posteriormente se les indicó un inhibidor de la aromatasa: Letrozol.
Otras mujeres realizaron en primer lugar tratamiento con Tamoxifeno y luego se les indicó Goserilin, administrada en inyección subcutánea.

 

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